martes, 4 de febrero de 2014

El Caudillo del futbol

El pasado 22 de enero, toda Colombia conmocionó con lesión de Radamel Falcao. Todo un país, espera expectante su recuperación. 


Lo curioso del asunto es el tipo de pasiones que ha despertado un simple jugador de fútbol, que van desde tristeza y resignación, hasta la ira sobre cualquiera que se atreva a ir en contra del sentimiento común.

A mi, personalmente, me parece que Falcao es sólo un buen jugador sobrevalorado en la selección, donde le quieren dar un peso que no tiene. Los números lo dicen: de los 27 goles a favor que obtuvo la selección Colombia durante las últimas eliminatorias, Falcao aportó 9, es decir, un 33% de los goles. Haciendo una comparativa, Luis Suarez, el goleador de las eliminatorias marcó 11 de los 25 goles del equipo uruguayo, lo que indica que en su cabeza tiene el 44% de la cuota ofensiva, casi la mitad. Eso quiere decir, que el poder goleador de Colombia no recae en cabeza de un solo jugador como sucede en el caso uruguayo.

Por otro lado, si descontamos los goles que Falcao marcó desde el punto penal, estaría con 6 goles, los mismo de Teófilo. Y hago el análisis del descuento, porque la probabilidad de acertar un tiro penal es bastante alta (80% fuente), lo que implica que, de entrada, Falcao ya tenía esos goles asegurados.

Estos datos indican que el ataque del equipo colombiano no se centró en Falcao, como lo quiere hacer ver todo el mundo. De hecho, el delantero colombiano nunca desenredo un partido salvo el encuentro con Paraguay en Barranquilla, donde anotó los 2 tantos de la victoria. Y no nos llamemos a engaños, Paraguay era último en las eliminatorias y demostró demasiadas debilidades defensivas frente a todos sus adversarios.

Por todo esto, resulta por lo menos extraño tanta efervescencia con la lesión y con los comentarios de los detractores. Al parecer el caudillismo que ha estado siempre presente en la historia del país, ha permeado el fútbol donde todos quieren buscar a un Mesías que los represente. Lo mas curioso de todo es que muchos de los que ahora sufren con la lesión de Falcao y atacan a quienes no estamos convencidos, son los mismo que hace 4 años, cuando el equipo no clasificaba al mundial, consideraban una pérdida de tiempo apoyar a un equipo "tan malo".

Así que hago un llamado a la cordura. Como bien lo decía Juan Cabrejo, Falcao no es el inventor de la cura para el SIDA. Es un jugador de fútbol que no merece tantas pasiones si se le mira objetivamente. En otras palabras, Falcao no es un caudillo. 

viernes, 30 de agosto de 2013

De los Falsos Patriotismos


Hace poco, leí en un perfil de facebook una frase que resumió claramente mis pensamientos: "de verdad que este país para quererlo le exige a uno un amor de madre abnegada". Su autora tiene toda la razón.

Por eso no creo en los falsos patriotismos de personas que se rasgan las vestiduras cada vez que oyen criticas del país. Esos mismos que se escandalizan al escuchar frases como "país de mierda" y que con cada comentario negativo de este moridero invitan comedidamente al personaje en cuestión a que, por favor, se vaya del país, porque no necesitamos personas negativas que solo critican. Esos mismos que consideran que el país del sagrado corazón de Jesus es un mar de oportunidades y que aquí el que no consigue nada, es porque no se esfuerza lo suficiente o no lo merece. Porque trabajo si hay y en condiciones dignas. Porque aquí todo anda bien y los malos son unos pocos que empañan la imagen del resto.

Lo que me lleva a recordar algo que leí en alguna columna del diario El País de España: es hipócrita creer que los gobernantes son diferentes de las personas que gobiernan. Para el tema de esta columna, es hipócrita pensar que los problemas del país provienen de unos pocos y no de toda una sociedad. Finalmente, esos pocos son el reflejo de lo que somos, de lo que hemos construido (o destruido) a través de los años. 

Es fácil notarlo, finalmente, la corrupción, la deshonestidad y la cultura del atajo alcanzan todos los niveles sociales. Desde la persona que piratea música, pasando por los compradores que preferimos ahorrar que tributar, hasta llegar a los representantes políticos donde la magnitud de las conducta crean el sofisma de que son ellos los corruptos. Porque son ellos y solo ellos los corruptos, no nosotros que si acaso, vamos a San Andresito a comprar más barato.

Pero esa descomposición social no la notan los falsos patriotas. O para no insultar su inteligencia, la notan, pero la niegan. Porque solo son unos pocos. Yo por el contrario creo que somos más los que hacemos mal las cosas y son muy pocos los que, con verdadero patriotismo, reivindican la nación.

Y decir la verdad de forma cruda no me convierte en un apatriado. Me duelen las cosas que suceden en este país, tanto o más que a los "patriotas". Lo que nos diferencia es la sinceridad con que abordamos la realidad. Porque así les incomode y se nieguen a aceptarlo, vivimos en un país de mierda.

viernes, 4 de enero de 2013

Entre desperdicios y basura política

Cada vez, se oye con más fuerza la iniciativa de revocatoria del mandato del Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. La iniciativa, se fundamenta en lo que muchos consideran una incapacidad del funcionario para administrar la ciudad, en especial, por el polémico tema del modelo de basuras que se inicio el 18 de diciembre y lo tiene en el ojo del huracán. La propuesta va en marcha, al punto que ya se radicó la solicitud en la Registraduría y se esperan recoger 290 mil firmas para que se convoque a la ciudadanía a votar sobre la continuidad del Alcalde.

Para sus críticos, la censura más grave es la falta de capacidad para administrar y manejar los problemas gruesos de la ciudad, que van desde la movilidad, hasta el manejo de basuras. Se le reprocha no tener un equipo de trabajo estable y confiable y su improvisación a la hora de aplicar sus políticas públicas, así como su terquedad en la toma de decisiones. Pero esto, ha sido suficiente para que los ciudadanos quieran revocar su mandato. Sus problemas, en general, han sido ajenos al tema de corrupción. Por el contrario, fue Petro quien destapó los grandes problemas de carruseles de contratación que estaban desangrando a la ciudad. 

Por otro lado, no sucede lo mismo con el Congreso de la República. De acuerdo con el Índice de Transparencia Nacional -ITN, del periodo 2008-2009 (ver aquí), la Cámara de Representantes tiene un nivel de transparencia del 58,2% y el Senado de la República un nivel de transparencia del 21,2%, siendo el órgano nacional con más alto riesgo de corrupción. Estos datos, coinciden con los emitidos por el Banco Interamericano de Desarrollo – BID-, que analiza como indicador de gobernabilidad el “Confidence in Congress”, es decir, el porcentaje de personas que tienen confianza en el órgano legislativo. Los resultados de la estadística muestran que, en Colombia, solo el 28% de los encuestados tienen confianza en este organismo (ver aquí).

Pese a lo preocupante de las cifras, las personas no muestran mayor interés en el control social de sus gobernantes del Congreso. Muy pocas, además de fugaces, han sido las iniciativas para que los ciudadanos ejerzan el control político-social sobre los funcionarios del Legislativo. La más reciente propuesta, consiste en realizar una reforma mediante referendo, que permita a los ciudadanos revocar el mandato de los congresistas, ya que, legalmente, la figura solo se contempla para alcaldes y gobernadores. No obstante, la propuesta no ha tenido mayor eco en las noticias y tampoco ha tenido mayores adeptos.

En el caso concreto de Bogotá, pese a los bajos niveles de confianza en la Cámara de Representantes y por consiguiente, el alto riesgo de corrupción de esta organismo, los ciudadanos no consideran la posibilidad de revocar el mandato o ejercer cualquier otro mecanismo de participación ciudadana para el control social de aquellos Representantes que participaron en temas polémicos como la vergonzosa reforma a la Justicia, la reforma al fuero militar o la reciente reforma tributaria. Aunque son de público conocimiento los escándalos de corrupción que han rodeado estas reformas en el Congreso, esto no parece prender las alarmas de los electores. 

Pero hay un dato aún más extraño y diciente. De acuerdo con la última encuesta de Invamer Gallup, la impopularidad del Alcalde Petro es de un 68%, siendo incluso mayor a los niveles de impopularidad que alcanzó el ex mandatario Samuel Moreno, hoy sancionado por la Procuraduría e investigado por la Fiscalía por su supuesta participación en el escabroso caso del carrusel de la contratación.

De acuerdo a lo anterior y, haciendo un análisis básico de preferencias, se puede afirmar que los bogotanos prefieren un Congreso corrupto que una ciudad con residuos de basura. En otras palabras, no importa que el clientelismo y la politiquería carcoman la democracia, siempre y cuando puedan salir a la calle sin ver los desperdicios que ellos mismos ayudaron a generar. Prefieren la basura política sobre sus propios desperdicios.

martes, 13 de noviembre de 2012

Politico-economicus


El país del sagrado corazón es un paraíso de ejemplos de políticos que gobiernan en beneficio propio.Congresistas que se blindan a sí mismos contra procesos penales en su contra, Ministros que otorgan beneficios económicos a particulares que luego les retribuyen y Presidentes que modifican la Constitución para permanecer en el poder, son ejemplos bien recordados en la historia política del país.

Muchos consideran este fenómeno como un problema social de valores. Sin embargo, la teoría económica ofrece un planteamiento mucho más interesante con la “public choice theory” o teoría de la elección pública. La idea, que le valió a James M. Buchanan el premio nobel de economía, sostiene que los políticos responden al postulado de homo-economicus, luego sus decisiones son racionales, buscan satisfacer sus intereses y responden a incentivos en la búsqueda de este objetivo. La política, se concibe entonces como un mercado donde se intercambian bienes y políticas públicas, en busca de dichos intereses. Estos últimos, pueden traducirse en votos para ser reelegido, mayor dinero a través de salarios altos o pagos ilegales, poder, etc. Solo después de satisfacer sus necesidades, los políticos buscarán el bienestar social.

Se trata de una idea cruda, para muchos deshumanizada, pero bastante cierta y verificable en la práctica política. Con toda seguridad, los políticos preferían una política pública ineficiente pero que representen votos o prebendas a futuro frente una política eficiente pero impopular. Un claro ejemplo de esta afirmación es el caso de AIS.

De manera que hay que quitarse la ilusa idea de que los políticos y gobernantes trabajan y deciden en nuestro beneficio. Nada más lejos de la realidad como lo demostró la teoría económica. El impulso humano los lleva a su beneficio propio.

viernes, 31 de agosto de 2012

Fútbol: el que mucho ofende poco entiende

De un tiempo para acá he intentado moderar mis comentarios y opiniones futbolísticas, en especial las que tienen que ver con los equipos colombianos. Lo que publico se dirige vagamente a apoyar a mi equipo o cosas peculiares, sin entrar en cosas muy profundas y siendo siempre, políticamente correcto. 

El motivo es sencillo: la mayoría de hinchas de fútbol en Colombia, basan sus discusiones en argumentos que poco tiene que ver con el deporte como tal. Por eso, no es raro encontrar personajes sosteniendo que los hinchas de otro equipo son todos vendedores ambulantes (como leí hace poco) o expresiones como "galas", "ñeros", etc. Estas ofensas se hacen de forma bastante insidiosa, como si la clase social de los aficionados determinara lo bueno o malo de un equipo. Nada más equivocado.

Y cuando el ataque referido al estrato social, parece no ser suficiente, vienen los antecedentes históricos sin sentido: equipo de narcos, robaron X número de copas, bla bla bla. Al respecto tengo dos comentarios: Primero, es cierto que la memoria histórica es importante y debe tenerse en cuenta el daño que el narcotráfico le hizo al fútbol y en general a todo el país. Es importante en la medida en que se aprenda de ella para no repetir los mismos errores. Pero no puede convertirse en el argumento comodín de los no tiene algo interesante por decir sobre fútbol.

Segundo, el narcotráfico se infiltró en las esferas de los equipos más importantes incluso en tiempos recientes. No hace mucho tiempo un patrocinador retiro su apoyo a un equipo capitalino por tener indicios de lavado de activos. Lo anterior resulta curioso, ya que muchos de los insultos en este sentido, provienen de hinchas de equipos que igualmente tuvieron problemas de narcotráfico.

En lo que a mi respecta, creo que estas ofensas solo pretenden disfrazar o disimular lo obvio: que los que hacen uso de ellos poco saben del fútbol como tal. Por eso, las discusiones no van dirigidas a lo táctico o lo técnico, a las estadísticas o los resultados previos, sino a eso, a insultos insulsos. Con esto, no quiero decir que yo sea un erudito y que sepa todo en materia de fútbol, pero intento entenderlo y disfrutarlo sin recurrir a tan inútiles argumentos ofensivos.

Por eso hago un llamado a los aficionados de todos los equipos, para que eviten hacer el ridículo refiriéndose a otros equipos con argumentos tan poco creativos e inteligentes. Seguro que pueden hacer un esfuerzo mejor y hacer las discusiones mucho más interesantes mostrando que algo saben del deporte que tanto les apasiona.

Nota: En relación con esta entrada quiero hacer dos reconocimientos: Primero, un reconocimiento a mi gran amigo Rubén Gallego, a quien, pese a llevarle la contraria siempre que puedo y no darle la razón aún cuando la tiene, lo considero la persona más coherente para tener una discusión futbolística (por eso nunca le van a escuchar referirse a otros equipos como "galas" o "narcos").

Segundo, un reconocimiento a los equipos bogotanos. Sinceramente, me alegra que les vaya bien especialmente a la Equidad un equipo que ha mostrado mucha seriedad y categoría en los todos los campeonatos que ha disputado. Por su parte, Santa fe ya demostró que puede volver a tener el protagonismo que lo hizo grande. Millonarios... mm espero que le vaya bien en este nuevo torneo, si pudo con la Copa Colombia, seguro podrá hacer algo bueno en la liga.    

jueves, 23 de agosto de 2012

La Ciudad Dorada

Siempre renegué de las ciudades pequeñas y de los pueblos. Claro, soy capitalino y sentía –con cierto grado de superioridad- que los lugares con pocos habitantes y de corta extensión, no tenían mayor cosa que ofrecer.  

Bastante equivocado estaba. Sin ser consiente del brusco cambio, decidí irme a estudiar a una ciudad con 160 mil habitantes y 8 mil kilómetros de extensión. En otro momento hubiera dicho “es un pueblo con semáforos”. Pero la vida es curiosa y con más alegría que molestias me acostumbre a este lugar.

Desde el primer día, la ciudad me maravilló con su historia reflejada en la arquitectura en piedra dorada. Durante las primeras caminatas turísticas pensé que no era extraño que la UNESCO la hubiera declarado patrimonio de la humanidad.

En poco tiempo, aprendí a caminar a todo lugar; aprendí a recorrer las mismas calles con la misma gente; aprendí a perderme y aprendí a encontrarme. Me agradó el hecho de no tener que soportar el tráfico, de no estar obligado a perder horas enteras montado en el transporte público, de no tener que esconder mi celular en todo momento. En pocas palabras, disfruté de las cosas que solo ofrecen las ciudades pequeñas.

Así que, como hombre agradecido que me enseñaron a ser, hago este pequeño homenaje a la ciudad que me acogió durante este tiempo. Las fotos que verán a continuación, son una muestra de las cortas palabras que aquí escribo. Aclaro que no son fotos nuevas, de hecho las pueden encontrar en cualquier postal o en google imágenes, pero es imposible resistirse a tomarlas. En ellas entenderán porqué Salamanca fue bautizada como la Ciudad Dorada de España. 

Plaza Mayor

Catedral Antigua desde la Universidad Pontificia



Torre de la Universidad Pontificia


Plaza de Anaya

Catedral Vieja

Plaza Mayor nocturna

Ramón y Cajal

Torre de la Catedral Vieja

Archivo Diocesano

Calle de Varacruz

El Lazarillo de Tormes

Puente Romano

Catedral Vieja

miércoles, 20 de junio de 2012

Si tu no usas la cabeza...



Si hay algo que me ha enseñado mi estancia en Salamanca, más allá de principios de economía, es la prudencia a la hora de opinar. Prudencia que veo cada vez más deteriorada, producto de las redes sociales, entre otros motivos.


Es cierto que debemos rescatar el poder informativo que tiene esta herramienta. Pero también hay que reconocer que las redes sociales han convertido los temas públicos de interés, en centro de comentarios que, la mayoría de las veces, son poco reflexivos y precipitados. Basta con dar un RT en twitter o con compartir una noticia en facebook, para que comience la avalancha de comentarios del personal, sin tomarse el tiempo de medir los alcances de la noticia.


La facilidad para dar a conocer primicias y opiniones ha llevado a que  las personas simplemente se dejen llevar por el furor que produce el tema en las redes. Si el tema está de moda, se reproduce sin el menor grado de depuración de la información. Como diría mi padre "comen entero" y llevan las discusiones a escenarios donde no se deben llevar.  


Y para que me crean, ahí les va un ejemplo. La semana pasada, salió la noticia de que el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, finalizó el contrato con la corporación taurina mediante el cual se entregaba en arrendamiento a ésta, la Plaza de toros "La Santamaría". La noticia, por supuesto, se esparció por la red y produjo toda clase de comentarios, la mayoría de ellos (por no decir todos) haciendo referencia a la protección de las minorías, al derecho de los animales, a la administración de Petro, etc. Aquí, dos de los tweets que más me causaron perplejidad por su alto grado de desinformación:



   








¿Por qué me parecen imprudentes estas opiniones? Resulta que el fundamento que llevó a la alcaldía a terminar el contrato es nada más y nada menos que un pronunciamiento de la Corte Constitucional. Mediante la sentencia C-666 de 2010, la Corte declaró exequible el artículo 7° de la Ley 84 de 1989 que permite la práctica de las actividades de entretenimiento y de expresión cultural con animales  "siempre y cuando se entienda que estos deben, en todo caso, recibir protección especial contra el sufrimiento y el dolor durante el transcurso de esas actividades".


En una interpretación JURÍDICA de la sentencia, la alcaldía entendió que, en las corridas de toros, la muerte del animal implicaba sufrimiento y dolor. Por este motivo, la alcaldía pidió a la Corporación Taurina que no se matara al toro en la arena, a lo cual la Corporación se negó, lo que llevó a la terminación del contrato.


Como ven, se trata de un tema eminentemente jurídico de interpretación de los alcances de una sentencia. Por eso, hablar de consultas populares y de legislación según los "gustos personales" es una completa insensatez. No se trata de un tema democrático de protección de las minorías, ni se trata de una atribución de competencias por fuera de la ley. Se trata de un debate de derecho y debe mantenerse en ese sentido. La medida, no refleja los gustos taurinos del alcalde, simplemente, se ejecuta un acto en cumplimiento de una sentencia. 


El verdadero debate es si la interpretación de la sentencia por parte de la alcaldía es errónea o no y, en ese espacio son bien recibidos todos los comentarios del personal. Pero no se puede caer en el error de llevar los debates a planos diferentes que nada tienen que ver con la noticia. 


Y con esto, aclaro, no quiero decir que este de acuerdo o no con la medida tomada por la alcaldía. Mi postura al respecto la dejaré para una pelea de borrachos que quieran arreglar el país. 


Por esto, les hago una cordial invitación a mis lectores, para que antes de emitir juicios de valor sobre algún tema, se informen, analicen y finalmente den su opinión. No reproduzcan información que no se han tomado el trabajo de estudiar, porque como dice Rubén Blades "si tu no usas la cabeza, otro por ti la va a usar".


domingo, 27 de mayo de 2012

Pásesela Conmigo

La primera vez que escribí una entrada, pensé que algún día tendría mi propio blog que se sumaría a la lista de redes sociales inútiles que ya hacen parte de mi vida. Por fin tuve el ánimo y, por que no decirlo, el "desparche" suficiente para entrar al mundo blogero con algo propio.


Y para comenzar este asunto quisiera preguntarles algo. ¿Cuando leen un blog no se preguntan quien es el personaje tras bambalinas? ¿no les causa curiosidad saber quien habla con tanta seguridad de cuanto tema está de moda? Pues yo si me lo he preguntado y por eso, quiero en esta primera entrada hacerles una descripción del "suscrito".


Por mi extraña forma de redactar les debe resultar fácil deducir que soy abogado, aunque trato de no serlo. Odio el sustantivo "doctor" para referirse a los que estudiaron mi profesión. Por eso a diario, peleo incansablemente para que los señores celadores, las muy amables y mal llamadas "señoras del tinto" y, en especial, el resto de personajes que ejercen esta profesión, no me llamen "doctor" o cualquiera de sus variantes. 


Tampoco soporto a los abogados que hacen chistes burócratas: "Ole doctor como me le va, que hay de su vida, "disque" trabajando no? ja-ja-ja". Se los pido encarecidamente, absténganse de hacerlo. Esos mismos personajes son los que escriben textos inteligibles (he ahí una muestra), para su incomprensión por el resto del mundo.


No me gusta opinar de política. En un país tan falto de tolerancia, me parece jarto recibir insultos de personas que ni conozco. Tampoco opino de religión, me parece que tanto la política como ésta, tocan fibras sensibles de la gente, por lo que cualquier referencia a esos temas les puede resultar ofensiva. Como hincha del gloriosísimo Atlético Nacional, opino de fútbol, pero siempre de forma políticamente correcta, no porque los demás equipos no me parezcan malos, sino porque me parece innecesario entrar en discusiones donde finalmente nadie tiene la razón (porque si hay un juego que se puede considerar irracional en términos transitivos, es el fútbol). 


Me gusta toda la música, pero no se de nada; me criaron con salsa, pero escucho cualquier cosa que me suene bien. Mi plan favorito es bastante básico: X box, cerveza y una cama llena de doritos (podría vivir así toda mi vida). Me gusta el cine comercial, en especial las películas con altas dosis de testosterona. Por eso, les puedo asegurar que "the expandables" es una obra maestra del cine. Evito el cine independiente o el drama, por lo general salgo sintiéndome mal en cualquier forma: o tonto por no entenderlas o desagradecido con la vida. 


Los que me conocen, seguramente pensarán que esta descripción es bastante pobre para una persona con tantas "mañas". Pero es un lado que obviamente no quisiera mostrar a los queridos lectores. Aunque no nos digamos mentiras, los lectores del blog serán los mismos que conocen mi lado oscuro, con lo cual está descripción resulta inútil. Pero por si algún extraño se pierde en la web y llega por error aquí, dejó una autodescripción bastante amañada, para que no se hagan la misma pregunta que tantas veces me ronda: "¿quien es el guevón que escribe esto?" 


El nombre del blog es un sentido homenaje al "país del sagrado corazón", donde expresiones como "más sin embargo", "tuve un palpito" y "yo que le diga", son de uso frecuente entre el personal. La descripción de mi perfil, es un homenaje a mi abuelo, con la frase que lo inmortalizó y que describe perfectamente el sentido de este blog: Pásesela Conmigo!