viernes, 31 de agosto de 2012

Fútbol: el que mucho ofende poco entiende

De un tiempo para acá he intentado moderar mis comentarios y opiniones futbolísticas, en especial las que tienen que ver con los equipos colombianos. Lo que publico se dirige vagamente a apoyar a mi equipo o cosas peculiares, sin entrar en cosas muy profundas y siendo siempre, políticamente correcto. 

El motivo es sencillo: la mayoría de hinchas de fútbol en Colombia, basan sus discusiones en argumentos que poco tiene que ver con el deporte como tal. Por eso, no es raro encontrar personajes sosteniendo que los hinchas de otro equipo son todos vendedores ambulantes (como leí hace poco) o expresiones como "galas", "ñeros", etc. Estas ofensas se hacen de forma bastante insidiosa, como si la clase social de los aficionados determinara lo bueno o malo de un equipo. Nada más equivocado.

Y cuando el ataque referido al estrato social, parece no ser suficiente, vienen los antecedentes históricos sin sentido: equipo de narcos, robaron X número de copas, bla bla bla. Al respecto tengo dos comentarios: Primero, es cierto que la memoria histórica es importante y debe tenerse en cuenta el daño que el narcotráfico le hizo al fútbol y en general a todo el país. Es importante en la medida en que se aprenda de ella para no repetir los mismos errores. Pero no puede convertirse en el argumento comodín de los no tiene algo interesante por decir sobre fútbol.

Segundo, el narcotráfico se infiltró en las esferas de los equipos más importantes incluso en tiempos recientes. No hace mucho tiempo un patrocinador retiro su apoyo a un equipo capitalino por tener indicios de lavado de activos. Lo anterior resulta curioso, ya que muchos de los insultos en este sentido, provienen de hinchas de equipos que igualmente tuvieron problemas de narcotráfico.

En lo que a mi respecta, creo que estas ofensas solo pretenden disfrazar o disimular lo obvio: que los que hacen uso de ellos poco saben del fútbol como tal. Por eso, las discusiones no van dirigidas a lo táctico o lo técnico, a las estadísticas o los resultados previos, sino a eso, a insultos insulsos. Con esto, no quiero decir que yo sea un erudito y que sepa todo en materia de fútbol, pero intento entenderlo y disfrutarlo sin recurrir a tan inútiles argumentos ofensivos.

Por eso hago un llamado a los aficionados de todos los equipos, para que eviten hacer el ridículo refiriéndose a otros equipos con argumentos tan poco creativos e inteligentes. Seguro que pueden hacer un esfuerzo mejor y hacer las discusiones mucho más interesantes mostrando que algo saben del deporte que tanto les apasiona.

Nota: En relación con esta entrada quiero hacer dos reconocimientos: Primero, un reconocimiento a mi gran amigo Rubén Gallego, a quien, pese a llevarle la contraria siempre que puedo y no darle la razón aún cuando la tiene, lo considero la persona más coherente para tener una discusión futbolística (por eso nunca le van a escuchar referirse a otros equipos como "galas" o "narcos").

Segundo, un reconocimiento a los equipos bogotanos. Sinceramente, me alegra que les vaya bien especialmente a la Equidad un equipo que ha mostrado mucha seriedad y categoría en los todos los campeonatos que ha disputado. Por su parte, Santa fe ya demostró que puede volver a tener el protagonismo que lo hizo grande. Millonarios... mm espero que le vaya bien en este nuevo torneo, si pudo con la Copa Colombia, seguro podrá hacer algo bueno en la liga.    

jueves, 23 de agosto de 2012

La Ciudad Dorada

Siempre renegué de las ciudades pequeñas y de los pueblos. Claro, soy capitalino y sentía –con cierto grado de superioridad- que los lugares con pocos habitantes y de corta extensión, no tenían mayor cosa que ofrecer.  

Bastante equivocado estaba. Sin ser consiente del brusco cambio, decidí irme a estudiar a una ciudad con 160 mil habitantes y 8 mil kilómetros de extensión. En otro momento hubiera dicho “es un pueblo con semáforos”. Pero la vida es curiosa y con más alegría que molestias me acostumbre a este lugar.

Desde el primer día, la ciudad me maravilló con su historia reflejada en la arquitectura en piedra dorada. Durante las primeras caminatas turísticas pensé que no era extraño que la UNESCO la hubiera declarado patrimonio de la humanidad.

En poco tiempo, aprendí a caminar a todo lugar; aprendí a recorrer las mismas calles con la misma gente; aprendí a perderme y aprendí a encontrarme. Me agradó el hecho de no tener que soportar el tráfico, de no estar obligado a perder horas enteras montado en el transporte público, de no tener que esconder mi celular en todo momento. En pocas palabras, disfruté de las cosas que solo ofrecen las ciudades pequeñas.

Así que, como hombre agradecido que me enseñaron a ser, hago este pequeño homenaje a la ciudad que me acogió durante este tiempo. Las fotos que verán a continuación, son una muestra de las cortas palabras que aquí escribo. Aclaro que no son fotos nuevas, de hecho las pueden encontrar en cualquier postal o en google imágenes, pero es imposible resistirse a tomarlas. En ellas entenderán porqué Salamanca fue bautizada como la Ciudad Dorada de España. 

Plaza Mayor

Catedral Antigua desde la Universidad Pontificia



Torre de la Universidad Pontificia


Plaza de Anaya

Catedral Vieja

Plaza Mayor nocturna

Ramón y Cajal

Torre de la Catedral Vieja

Archivo Diocesano

Calle de Varacruz

El Lazarillo de Tormes

Puente Romano

Catedral Vieja